Un diálogo revelador

Idón Moisés Chivi Vargas
Rebelión

Que el diálogo nacional instaurado en Cochabamba entre el gobierno y los prefectos de tres departamentos se haya suspendido, no es ninguna novedad, de hecho, era lo previsible. Y es que a estos prefectos –si es que aún se los puede llamar así- no les interesa el dialogo, no les interesa el país, no les interesa el pueblo, son lo que son nomás…

Ocultar a sus secuaces, encubrir el terrorismo, encubrir el alzamiento armado, encubrir los delitos cometidos, es algo que estos caballeritos ven como normal, racional y hasta lógico en el ejercicio del poder, comprendido esto ultimo como impunidad.

¿Y todo para qué?, solo para evitar el avance político del proceso de aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado.

A estas alturas los pretextos ya no son importantes, lo único válido es frenar el Referéndum dirimidor y aprobatorio.

¿Qué se viene mañana?, lo mismo, más rupturas, más retrasos, más de lo mismo.

Los movimientos sociales, en un acto de dignidad con el Proceso Constituyente -que no es lo mismo que la Asamblea Constituyente-, ha dicho su palabra: Vamos al Referéndum sí o ¡Sí!.

¿Porqué PODEMOS y los prefectos le temen al voto?, simple y llanamente porque la Nueva Constitución Política del Estado pone en pie de igualdad a todos los bolivianos y bolivianos, estito los pone incómodos.

Acostumbrados como están a gozar de privilegios disfrazados en lenguaje constitucional neutro, acostumbrados como están a gozar de una democracia señorial, patrimonial y sostenida por la impunidad, acostumbrados como están a mentir descaradamente y sentirse angelitos todavía, acostumbrados como están a matar impunemente a bolivianos y bolivianas, tienen miedo y tienen razón en su miedo.

La Nueva Constitución Política del Estado aprobada entre Sucre y Oruro, con asambleístas de los nueve departamentos, con fuerzas políticas como Patria Insurgente-CN, MOP, AS, MSM, MBL y ASP, es lo que los pone incómodos a quienes viven en los principios del siglo XIX y no tuvieron la capacidad de proponerle nada nuevo al país en pleno siglo XXI…

El diálogo en esas condiciones es un fraude permanente, y es un fraude preparado arteramente por Podemos y los prefectos Mario Cossio, Ernesto Suárez y Rubén Costas.

Ese fraude no puede avanzar más, ya se tiene demasiada experiencia en que ese camino no sirve, no sirvió para aprobar la Constitución, no sirvió para la aprobación de leyes dignificatorias en el Congreso, no sirvió para consolidar una democracia participativa, no servirá para abrir las puertas de una democracia igualitaria tal como se propone la Nueva Constitución.

Las concesiones solicitadas por Podemos y los prefectos para abrir la constitución es un chantaje, la solicitud de dejar en libertad a procesados por la justicia, es otro chantaje, falta que soliciten impunidad total para lo que han hecho y lo que pretenden hacer.

¿Qué nos puede ofrecer el diálogo en las condiciones expuestas?: Conocer la verdad, las verdades…

Es verdad que el gobierno esta haciendo un esfuerzo inédito en la historia contemporánea del país, al sostener un dialogo nacional para construir democracia igualitaria del siglo XXI, que supere cualitativamente a la representativa del siglo XIX y la participativa del siglo XX…

A Podemos y los tres prefectos no les importa el país, no les interesa la democracia, no les interesa el pueblo, no les interesa la justicia, no les importa nada que no sea proteger sus viejos privilegios, sus viejas mañas, sus viejos rostros, proteger sus viejas impunidades.

Es verdad también que la impunidad no esta sola, tiene sus cómplices: Jueces, Fiscales, algunos malos policías y funcionarios públicos que son delincuentes con permiso para matar y que hoy son prófugos de la justicia.

A los descerebrados de las mentiras enormes: “La Razón”, “El Deber”, “El Mundo”, “La Patria”, “Red PAT”, “Cadena A”, “Panamericana” y FIDES”, les interesa sostener a Podemos y los tres prefectos, aunque el costo sea la verdad misma.

El dialogo ha tenido esa virtud, “separar la paja del trigo”, ha sido hasta ahora un dialogo revelador…

/rebelion.org

La escalada anti-rusa repite las campañas anti-soviéticas

Las cadenas de televisión internacionales transmitieron en las ultimas semanas un documental francés sobre el asesinato de la periodista rusa Anna Politovskaia. El crimen ocurrió en 2006. El tema es retomado en un momento en que los media de los EEUU y de la Unión Europea promueven una intensa campaña contra Rusia, responsabilizando a la patria de Pushkin por una política exterior agresiva que reactualiza la guerra fría.

La campaña es aparentemente humanista. Anna es presentada como una mujer maravillosa, un ser excepcional por su bondad, abnegada, talentosa. El marido, el hijo, los colegas del periódico en donde trabajaba, los amigos la elogian sin restricciones. Todos los que han tenido el privilegio de conocerla esbozan de Anna el perfil de una defensora de los oprimidos, una intelectual incompatible con la violencia, la injusticia y la miseria, una luchadora que hacia del combate por la libertad y la democracia un fin existencial.

No he tenido la oportunidad de leer algún articulo de Politovskaia. Respeto su coraje como periodista y lamento mucho que la hayan asesinado precisamente por ser una voz incomoda.

Pero la misma película, al proyectarla como heroína, le atribuye afirmaciones en que afloran trazos de megalomanía.

Politovskaia se sentía culpable por no haber conseguido evitar la guerra de Chechenia y lamenta no haber podido imprimir otro rumbo a acontecimientos de la historia de su país acompañados por ella como ciudadana y periodista. La angustia que expresa es inseparable de una ambición excesiva, casi sobre humana.

Mientras, los que han visto el documental –transmitido en Portugal en horario punta- pudieron constatar que Anna, pese a sus méritos de heroína, no es el objetivo del director de la película.

El discurso sobre Politovskaia y el mensaje que ella transmite tienen por función proyectar una imagen terrible de la Rusia actual como tierra de horrores. La memoria de los televidentes es desde luego encaminada para la ex-Unión Soviética, tal como la veían en Occidente, forzándolos a paralelos obvios.

Vladimir Putin aparece en la pequeña pantalla en imágenes breves pero impresionantes. Lo suficiente para que el ciudadano común de los EE UU y de Europa identifique en el dirigente ruso un dictador cruel, implacable, el primer responsable por la sociedad trágica denunciada por Anna. Se justifica preguntar el por qué de esta súbita fascinación por un documental casi olvidado? Por que presentar la Rusia de Putin como «el imperio del mal» resucitado?

La vehemencia casi histérica de la campaña sorprendió. Rusia es hoy un país capitalista. Al inicio de su segundo mandato el Presidente George W. Bush todavía despejaba elogios sobre Putin, identificando en su colega ruso un hombre de estado responsable, casi un aliado.

El cambio de actitud tiene una explicación lógica. El discurso de Munich, hoy famoso, en que Putin, rompiendo con la oratoria de amabilidades, denunció la política de dominación mundial de los EE UU, alarmó a Washington. Señaló el fin de una época. Posteriormente, la invasión de Osetia del Sur por Georgia – agresión apoyada por la Casa Blanca- motivó una respuesta militar rusa que sorprendió los EE UU, a brazos con una gravísima crisis financiera.

Las Fuerzas Armadas rusas intervinieron expulsando a los invasores, infligiéndoles duro castigo. Simultáneamente, Moscú reconoció como Estados soberanos a las pequeñas repúblicas de Osetia del Sur y Abkhazia, que desde hace mucho habían proclamado la independencia.

Rusia actuó en defensa de intereses nacionales amenazados. El gobierno de Moscú decidió que había llegado el momento de decir Basta!, asumiendo una posición firme ante la estrategia de expansión hacia el Este del imperialismo estadounidense.

El Presidente |Medevedev fue muy claro al denunciar los objetivos de la agresión a Osetia del Sur, financiada y apoyada por Washington. Recordó que ella coincidía con la inminente instalación en Polonia de misiles norte americanos (el llamado escudo anti-misil) y con las tentativas de admisión en la OTAN de Ucrania, Georgia y las repúblicas bálticas.

La política de hostilidad real a Rusia, disfrazada por relaciones diplomáticas en apariencia buenas, ha sido una constante en las dos ultimas Administraciones de los EEUU. Pero el discurso oficial ocultaba la realidad.

La construcción de oleoductos para transporte hasta el Mar Negro y el Mediterráneo del petroleo del Cáucaso y de Asia Central sin pasar por territorio ruso, y la instalación de una gran base militar de los EE UU en Kirguizistán (próxima a la frontera con China) fueron interpretadas por el Kremlin como etapas de una estrategia de expansión que configura una amenaza real a la seguridad de Rusia

El redescubrimiento de la película que, bajo pretexto de ascender Anna a heroína en la batalla por la democracia, esboza un retrato dantesco de la Rusia actual, responde a la necesidad de movilizar la opinión publica de Occidente contra el único país con capacidad militar para oponerse a la estrategia de dominación planetaria de los EE UU.

No dudo que millones de europeos que han visto la película, tan hábilmente enmascarada de humanista, adhieren a los mensajes que transmite y que distorsionan groseramente la Historia. Cuantos habrán registrado que el documental es totalmente omiso sobre la época de Ieltsin?

Probablemente pocos. Anna, en la película, ni siquiera lo cita, pese a que el crimen organizado y las mafias controlaban un poder corrupto en los años en que Boris Ieltsin destruyó las estructuras económicas del país, vendió sus industrias de punta a precio vil y privatizó la agricultura, transformando a Rusia en un estado del Tercer Mundo.

Sin embargo en esa época las cadenas de televisión occidentales no producían documentales criticando a Ieltsin. Al contrario. Lo presentaban como un caballero de la democracia, un defensor de la libertad y de los derechos humanos. Washington financió incluso su reelección.

El sistema de poder imperial está, eso sí, interesado en presentar la Rusia actual – país que atraviesa una fase de crecimiento económico acelerado y moderniza sus Fuerzas Armadas- como una sucursal del infierno y a Putin como un diablo terreno.

Las emisoras de televisión se limitan a cumplir el papel que les atribuyen.

Traducido para La Haine por Miguel Urbano Rodrigues

:Miguel Urbano Rodrigues (odiario.info)

/http://va.prensa-latina.cu/

Ramonet sobre Bolivia

Desde Malmǿ en Suecia y en medio del V Foro Social Europeo, el escritor Ignacio Ramonet echó una mirada a los duros sucesos que tuvieron lugar en Bolivia en las últimas semanas y le dijo lo siguiente al periodista Grover Cardozo Alcalá: ‘A pesar de las tergiversaciones que introdujeron los medios, yo diría que en definitiva es normal lo que está pasando en Bolivia porque es normal que las clases sociales que han dominado el país, que se han apropiado la riqueza y que explotaron a los trabajadores de Bolivia durante siglos se resistan a admitir que ese período tan feliz para ellos se terminó.

‘Les cuesta reconocer que el gobierno actual tiene toda la legalidad porque ha sido elegido democráticamente y que ese apoyo ha sido reiterado en el referéndum con un resultado que no admite discusión.

‘Por consiguiente Bolivia es un país que está en busca de justicia social hace mucho tiempo. El gobierno de Evo Morales aporta la esperanza de responder a esas aspiraciones de las masas bolivianas. No se trata de hacer nada extraordinario, sino sencillamente de repartir un poco mejor la riqueza, establecer avances que la mayoría de los países desarrollados conocen hace siglos: alfabetización generalizada, cuidado médico generalizado, derecho para los ancianos de tener una vejez igualmente digna, justicia para todos y fin de la discriminación étnica en particular hacia la mayoría indígena’.

/http://anarodas.blogspot.com

Protectorado: Una nueva afrenta a la unidad y soberanía nacionales

El País de Tarija

El tiempo y los hechos ayudan a aclarar el verdadero rol y las intenciones que inspiran los actos de ciertos “dirigentes cívicos” e incluso autoridades electas, en el marco de las reivindicaciones autonómicas. Estas han servido, no cabe duda ahora, para que enemigos de la patria debiliten las instituciones, las infiltren y, sin importar la vida de las personas, fomenten la desintegración del Estado boliviano.

No otra cosa puede interpretarse de la confesión de parte del presidente del “civismo” beniano, quien, desenmascarando los objetivos de un grupo de poder terrateniente muy cuestionado en ese departamento, ha develado que los “prefectos y cívicos del CONALDE decidieron buscar un protectorado de un país extranjero”. Tal cual.

Como se sabe, un protectorado involucra la cesión de parte de la soberanía de un país a favor de un Estado extranjero, quien puede ocupar militarmente a aquel, aunque sus “autoridades” sigan siendo oriundas. Esa figura es la que algunos grupos de poder del oriente y norte bolivianos habrían encontrado como anillo al dedo para defender sus intereses privados y evitar someterse a las leyes del país. Para eso, como se ve, no dudan en rifar la integridad y soberanía nacionales.

El debilitamiento de la soberanía nacional, vale la pena recordarlo en este contexto, es un proceso al que el país está siendo sometido de manera implacable. Para referirnos sólo a lo acontecido en los últimos años, recordemos que Gonzalo Sánchez de Lozada, con su neoliberal política “capitalizadora” ha liquidado las empresas estratégicas del Estado, que son él único instrumento que tienen los países sometidos para abandonar su extrema pobreza.

De manera paralela, cientos de ONG, que responden también a los centros de poder mundial, aprovecharon la prédica indigenista para socavar las bases ya debilitadas del Estado nacional.

En enfrentamiento entre separatistas e indigenistas ha dado lugar, en las últimas semanas, a una ingerencia extrema de países vecinos, bloques regionales y extra regionales que se atribuyen el derecho de señalar el destino de Bolivia. El colmo de lo anterior, se dio cuando conocidos personajes chilenos, que ocupan altas funciones, como Michelle Bachellet, Gabriel Valdés o José Miguel Insulza afirman que están preocupados por la “integridad territorial de Bolivia”, olvidando las mutilaciones que su país ocasionó al nuestro.

Sorprende, ya en el caso tarijeño, que sólo la vicepresidenta del Comité Cívico haya sabido del asunto y que, además, lo apoye y justifique sin rubor, a tiempo de confirmar la versión de su colega beniano y añadir que se le encomendó nada menos que al presidente cívico cruceño, Branko Marinkovic, gestionar ese “protectorado”. ¿Por esa vía intentará tal vez escapar a su obligación de defenderse de las graves acusaciones penales que tiene el Estado contra ella? ¿Puede permitirse que el Comité Cívico, esa respetable institución que se la considera la reserva moral de los tarijeños, sirva para exponer la soberanía nacional y defender intereses de orden privado?. Felizmente, otros miembros de esa institución han confirmado que nada saben del asunto y, además, han condenado la inadmisible pretensión, lo que confirma que las decisiones no han sido institucionales si no exclusivamente personales, de quienes, claramente, tienen asuntos de ese mismo carácter que proteger.

Sin embargo, sorprende también la respuesta de un influyente asesor prefectural cuando se le consultó el tema: desconoce pero justifica la acción. ¿Sabe el prefecto de esta decisión? ¿La ha apoyado?. Si se trató el asunto en alguna reunión del CONALDE, ¿porqué no lo denunció públicamente?. Por el contrario, parlamentarios, autoridades municipales y dirigentes han condenado enérgicamente, como corresponde, la pretensión de someter a nuestro país a cualquier aventura intervencionista cualquiera sea el nombre o la figura que pretenda dársele.

Urge, a la luz de los hechos, una inmediata cualificación y rescate institucional del Comité Cívico y, a la vez, una clara manifestación de posiciones políticas por parte de autoridades electas de todos los niveles. Bolivia no puede más seguir expuesta a las aventuras irresponsables de indigenismos disgregadores ni de separatismos embozados en el legítimo movimiento autonomista.

Asimismo, corresponde que el presidente cívico cruceño, Branko Marinkovic, explique al país si, en cumplimiento del supuesto encargo del CONALDE, hizo gestiones para el conseguir el “protectorado” y señale el nombre de los países y de las autoridades con las que se contactó para ese objetivo, añadiendo las respuestas que obtuvo.

/Rebelion.org

La estrategia de España ante Bolivia

Marcos Roitman
La Jornada

Es habitual encontrarse en España con un rechazo generalizado a la actuación de los gobiernos de izquierda, mejor dicho democráticos, en América Latina. Éstos gozan de una mala prensa. El concepto calza como anillo al dedo. Se trata de un lenguaje de la desestabilización creado por ideólogos, periodistas y comunicólogos. En el caso de Bolivia se busca justificar un golpe de Estado cívico-prefectural como el vicepresidente Álvaro García Linera denomina a la conspiración de las políticas autonomistas encabezada por los prefectos de los departamentos de la media luna: Santa Cruz, Beni, Tarija, Chuquisaca y Pando. Todos amotinados obstruyendo el desarrollo del proceso democrático constituyente.

En Europa, y en especial en la España subdesarrollada social y culturalmente, es decir la actual, se presenta una realidad donde aparecen bandos enfrentados que pugnan por imponer sus alternativas en medio de una falta de consenso. Sobre este relato se avala la actuación de actores pacificadores exteriores y se ofrecen sus favores. España juega dentro de este itinerario. Su papel se incorpora a la estrategia de Estados Unidos para la región, es decir, busca socavar el proceso político inaugurado con el triunfo del MAS y su presidente Evo Morales, en tanto participan de un proyecto antimperialista y anticapitalista. De esta guisa se suma al carro de la condena por la expulsión del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, considerada una falta de sesera y un tirar “balones fuera” al culpar a los yanquis de todos los males que aquejan a Bolivia. Es una salida en falso para no responder a las demandas de autonomía de las provincias de la media luna y una manera de solapar sus propios errores, manifestados en un empate técnico entre partidarios de unos y otros en el referendo. En este relato, no hay ninguna alusión al papel de Goldberg jugado en la división de Kosovo en su etapa de embajador. Se encubren y silencian sus reuniones con los gobernadores sediciosos a los cuales presta ayuda logística, económica y política para urdir su trama. Muchas armas se compran con el dinero que sale de la embajada estadunidense y se financian los paramilitares que han terminado por generar la matanza de Pando del 11 de septiembre.

En España no hay manera de enterarse de estos hechos. Todos los medios de comunicación, sin excepción, distorsionan la realidad y asumen el lenguaje de la desestabilización, apoyando el discurso del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, al solicitar observadores internacionales y señalar que las turbas armadas eran simpatizantes del MAS. Se miente en la información. Los medios se comprometen con la oligarquía y las trasnacionales heridas por las políticas de nacionalizaciones. En esta dirección, el ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, con la misma celeridad que Rodríguez Zapatero apoyó la elección de Felipe Calderón en medio del fraude electoral en México, expresa el deseo de mediar en el conflicto y la crisis entre las partes.

Si se refiere a Bolivia, no existen dos partes. Hay un gobierno constitucional y golpistas. Un alzamiento contra el estado de derecho por quienes se apropian de las instituciones para asesinar a campesinos armando a grupos paramilitares y con ello generar una red de apoyo internacional hacia sus reivindicaciones secesionistas. Desde sus sitios de privilegios, prefectos, alcaldes, diputados atacan la Constitución y se declaran insumisos frente a la ley. No se trata de una crisis de institucionalidad ni una pérdida de legitimidad. Hablamos de un complot para derrocar a un gobierno y de una conspiración armada con resultado de muertes y asesinatos a la población civil.

Obligar al cumplimiento de la ley y declarar el Estado de sitio no es un problema de abuso de poder: es defensa democrática en momentos de asonada y amotinamiento. Cuestión de orden público. Sin embargo, el gobierno del PSOE considera que Bolivia está inmersa en una etapa de pre guerra civil, siendo necesario una mediación internacional, de carácter neutral. De forma implícita, otorga legitimidad a los conspiradores. Su discurso oficial es bien conocido. Justifica las reivindicaciones autonomistas de la oposición al gobierno de Evo Morales al tildarlas de luchas democráticas con arraigo ciudadano, proveniente de las elecciones. Visión que comparte la derecha. Este maniqueísmo se expande gracias a los medios de comunicación, cuyos periodistas se empapan de una fraseología y tópicos sobre Bolivia donde lo más parecido a la realidad es una caricatura. Sin embargo, cumplen su objetivo de desvirtuar el proceso político hasta revertir una imagen favorable y aislar a Evo.

El terrorismo informativo se asienta en la idea de ingobernabilidad, en la persecución de su inteligencia y sus clases medias, agobiadas y con miedo a una venganza de los “indios”. Las políticas “indigenistas”, “populistas” y “nacionalistas” son las culpables de esta degeneración. En ellas se encuentra el origen del problema. No hay que ir muy lejos. La salida es simple: Evo Morales debe renunciar, dejar en paz a los bolivianos. Su presidencia genera odio, crispación, disenso. Hay que retomar el diálogo, volver a los tiempos donde se mandaba con clase y con responsabilidad. Las nacionalizaciones, la reforma agraria, los cambios en la administración pública, el control sobre las riquezas básicas, las políticas sanitarias, la autonomía de los pueblos indígenas perturban la razón. Hablan de un poder caudillista ajeno a la modernización. Evo Morales es la cara del resentimiento de los “indios”. Por ello, los periodistas y avezados tertulianos hablan de un racismo indígena. Quieren una vuelta de la tortilla, no desean educación, sino aprender inglés, castellano y seguir las buenas costumbres. Así, descalifican el gobierno. Es el tiempo para hacer circular los viejos rumores: Evo Morales quiere retornar a Bolivia al pasado, destruir el mundo moderno. Se opone al buen entendimiento. Además pertenece a una raza enferma, como la describió Alcides Arguedas. Desconfiados, vagos, dados a la bebida, violentos y pendencieros. Carecen del espíritu del capitalismo, por eso Bolivia no avanza. Ahora, se añade, el origen sindical cocalero de su presidente, un poder oscuro. Así se completa el círculo contra el gobierno democrático del MAS.

Por suerte, la reunión de los presidentes de América del Sur en Santiago de Chile, dando todo su apoyo al presidente Evo Morales y a su gobierno, llamando golpistas a los prefectos y mostrando su rechazo a la división de Bolivia, por primera vez en la historia del continente, da al traste con esta política imperialista diseñada por el Pentágono y la Casa Blanca. Ya era hora.

/rebelion.org

Diodato, el exterminador, fingió su muerte para seguir actuando desde las sombras

(Datos & Análisis).- Marco Marino Diodato, el exterminador que llegó a Bolivia con los mercenarios que trajo Klaus Barbie para apoyar el golpe de García Meza, no es el único criminal que finge su muerte para evadir el peso de la justicia. Dicen que se suicidó por despecho, pero no hay evidencia legal al respecto. Se lo busca por el horrendo asesinato de una digna mujer cruceña, la fiscal Mónica von Borries, y hay más de un indicio acerca de su reincorporación al círculo de latifundistas que lo protegen; esos que aplaudieron la masacre del 11 de septiembre en Pando.

En 1992, en la sección necrológica de Los Tiempos apareció un aviso religioso anunciando la muerte, en Estados Unidos, de un conocido narcotraficante, “Adrián”, ligado a la banda de Jorge Roca Suárez (alias “Techo de Paja”). El anuncio causó risa en Cochabamba porque todo el mundo sabía que aquel pichicatero que lavaba dólares en esta ciudad mediante cadenas de restaurantes, moteles y prostíbulos, andaba vivito y coleando en San Diego, California, con una identidad nueva y bien protegido por la DEA (la agencia antinarcóticos norteamericana); pero, ante “su muerte”, quedó libre de los cargos por diversos delitos que “Adrián” había cometido en Bolivia.

Pocos años antes, en 1989, se habló de la muerte, en el Departamento del Beni, del mafioso Yayo Rodríguez Román, acusado de dirigir el secuestro y asesinato de 36 pilotos brasileños cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa común descubierta en la hacienda del narcotraficante. La banda de Yayo Rodríguez robaba avionetas en la frontera con Brasil, matando a sus dueños, para reacondicionarlas con mayor autonomía de vuelo hasta llegar al Golfo de México (una ruta liberada por la DEA para el narcotráfico boliviano “post Roberto Suárez”) donde se descargaba la droga, tras lo cual los aviones “desechables” eran tirados al mar. Yayo Rodríguez fue “enterrado” con solemnes pompas fúnebres pero nunca se vio su cuerpo. Cuando la Fiscalía quiso exhumar el cadáver, halló piedras en el ataúd.

Entre los mafiosos en general, y entre los criminales del narcotráfico en particular, es común el ardid de “aparecer muertos” cual eficaz manera de evadir el peso de la ley cuando sus delitos son extremos como el asesinato premeditado. Pero también “mueren” como parte de una acción de encubrimiento ejecutada por la DEA y la CIA cuando estos organismos -que no tienen escrúpulos en aliarse con avezados delincuentes por razones políticas- les benefician con sus “programas de protección a testigos”.

Sea como fuere, en su edición del pasado 13 de abril, El Deber de Santa Cruz lanzó la noticia sobre la “muerte” de Marco Marino Diodato, el paramilitar y narcotraficante italiano que llegó a Bolivia junto a mercenarios de Klaus Barbie en el plan de apoyar el golpe de Estado de Luis García Meza en 1980. Diodato, que se casó con una sobrina del ex dictador Hugo Bánzer Suárez, huyó de Santa Cruz en el 2004 tras asesinar con una bomba de alto poder a la fiscal Mónica von Borries. La insólita noticia de la muerte del asesino, no confirmada en absoluto, no deja de ser ese viejo truco tan usual entre mafiosos de semejante calaña.

¿Réquiem para un desalmado?

El periódico El Deber, en la citada edición, publicó una entrevista con el periodista Herland Campos Reimers, quien, en un libro titulado “Diodato: el final de un fugitivo”, sostiene la “hipótesis” de que el mafioso “se habría ahorcado en un árbol de penoco, en una propiedad llamada el Coloradillo, que está ubicada a seis kilómetros pasando la localidad de Warnes, en marzo de 2004, es decir, un mes y medio después de su fuga ocurrida el 31 de enero de la clínica Bilbao, donde estaba bajo custodia policial”.

Según dicha “hipótesis”, la causa de la fatal decisión “sería una depresión por sentirse abandonado por sus amigos y familiares, sin dinero, y porque su esposa se involucró con su hermano en Italia”.

Campos aseguró que los datos de su libro comenzaron a ser acopiados cuando conoció al cazador y pescador Luis Fernando Finetti Justiniano, de ascendencia italiana, quien “había trabajado para Diodato en las actividades de juegos de azar y era uno de sus pocos amigos”.

Finetti era pescador aficionado, al igual que el autor del libro, y en una de sus tantas jornadas de pesca surgió el tema de Diodato. “Después de que el italiano se fugó, yo le pregunté (a Finetti) si sabía de su paradero, pero se rehusó a hablar, insistí en que no quería hacer algo que lo dañe, pero no dijo nada. Por su expresión sentí que lo estaba protegiendo, que sabía dónde estaba escondido, entonces le dí mi tarjeta”, relató Campos.

“Pasaron más de tres años y un día de mayo de 2007 recibí una llamada. Era Finetti, que me ofrecía datos sobre Diodato. Fui hasta el sitio acordado, más allá de Warnes, donde me contó llorando que su amigo había muerto. Se había ahorcado colgándose de un árbol”, acotó. “Me contó que enterró el cuerpo de Diodato en esa propiedad y que dejó pasar el tiempo hasta que me llamó. En nuestro encuentro ofreció llevarme al lugar donde supuestamente había enterrado los restos, incluso me dio algunas señales del lugar. Acordamos un nuevo encuentro, pero pocos días antes de la nueva cita, Finetti falleció en un accidente. Murió el 27 de mayo de 2007 cuando salía del surtidor que queda cerca de la fábrica de leche en Warnes. Un vehículo lo arrolló desde atrás. La Policía no le dio importancia al hecho, pero puede haber alguien detrás”, relató Herland Campos al periodista Igor Ruiz de El Deber. (En todo caso, es más probable que el mismo Diodato fue quien asesinó a Finetti).

Campos comenta que “la verdadera investigación” del caso Diodato surgió luego de la muerte de su informante. “Entrevisté a uno de sus primos y a otros pescadores. Uno de ellos me llevó hasta Coloradillo, donde encontré un botín militar que usaba Diodato. Tengo pruebas y muchos datos para aportar si es que la justicia quiere exhumar el cuerpo del italiano”, aseguró. En su libro, Campos incluye entrevistas a amigos de Finetti, quienes afirman que “el cazador les confesó que había protegido al italiano y que había muerto ahorcado”.

No obstante los varios meses transcurridos desde la publicación de aquella “revelación”, las autoridades policiales y judiciales que buscan a Diodato por el asesinato de la fiscal Mónica von Borries no han encontrado el supuesto cadáver. Por el contrario, en los últimos días son insistentes las versiones de que el peligroso mafioso fue visto campante en los territorios de la “media luna” donde se produjo una despiadada masacre como la de Pando el pasado 11 de septiembre, además de otros actos en escalada criminal propios de un golpe de Estado.

Diodato y Leopoldo Fernández

Entre mayo y junio de este año, el Departamento de Pando -zona que se halla bajo la órbita de Santa Cruz dentro el territorio de la “media luna” que busca separarse del gobierno indígena de Evo Morales- se convirtió en el escenario de una ola de crímenes y asesinatos cometidos por sicarios del narcotráfico que, impunemente y con protección del “gobernador” separatista Leopoldo Fernández, campean en aquel alejado territorio amazónico de Bolivia. En menos de un año se han producido más de 30 “ajustes de cuentas” con ejecuciones en plena vía pública realizadas por asesinos a sueldo llegados desde el Brasil, donde, según consta en expedientes judiciales, Diodato reclutaba miembros para su banda.

Esta presencia delincuencial, promovida y organizada desde la Prefectura de Leopoldo Fernández, tenía el sello inconfundible de Marco Marino Diodato, de quien se asegura -desde fuentes policiales muy confiables que están en contacto con “Datos & Análisis”- ha retornado a sus actividades asesorando a la neofascista “Unión Juvenil Cruceñista” de la cual Diodato es “miembro honorario” desde el año 2001. Esta organización paramilitar que sigue las órdenes del presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, el latifundista croata Branco Marinkovic, expandió su influencia y sus actividades hacia otros distritos de la órbita separatista, incluyendo a Cochabamba y Chuquisaca, además de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando.

En vísperas de la masacre de Pando acaecida el 11 de septiembre, “Datos & Análisis” recibió el llamado de una fuente policial asegurando que, en el mes de julio, Diodato fue visto en una zona residencial de Tiquipaya, en Cochabamba, cuando este Departamento todavía era gobernado por el prefecto separatista Manfred Reyes Villa. Afortunadamente el mandato de Reyes Villa fue revocado en el referéndum del 10 de agosto; hoy Cochabamba está libre de la influencia balcanizadora de la “media luna”. Sobre la presencia de Diodato en este Departamento, no se nos brindaron mayores detalles; pero tomamos contacto con otras fuentes -militares, policiales y judiciales- confirmando que Diodato se encuentra hoy en Santa Cruz protegido por miembros de la “Unión Juvenil Cruceñista”. Se asegura incluso que Diodato mantiene contacto directo con dirigentes del Comité Cívico Pro Santa Cruz y otros líderes de la “media luna”.

Sin embargo, también en círculos policiales, hay quienes afirman que es posible que Diodato esté siendo confundido con el presidente cívico Branco Marinkovic, quien tiene un sorprendente parecido físico con el criminal italiano. Pero la probabilidad de que no exista error alguno y que efectivamente Diodato haya “salido de su tumba”, es mayor.

La ejecución de decenas de campesinos en Pando, entre ellos mujeres embarazadas y niños en edad escolar, aquella aciaga jornada del 11 de septiembre, tiene el inconfundible sello neo-nazi de un exterminador como Diodato. Leopoldo Fernández, el “gobernador” de Pando, fue Ministro del Interior durante los gobiernos de Hugo Banzer Suárez y Tuto Quiroga, precisamente cuando Diodato tenía un ítem de “asesor”, con rango militar, dentro los organismos estatales de represión.

Buscando al exterminador

Al mediodía del viernes 27 de enero del 2004 un coche-bomba explotó cuando la fiscal Mónica von Borries salía de su domicilio rumbo a su oficina en el Ministerio Público de Santa Cruz. El asesinato se produjo cuando von Borries se disponía a investigar la apropiación ilegal de más de 400.000 hectáreas por parte del empresario constructor y ex ministro del MNR Andrés Petricevic (†), ante reclamos del Movimiento Sin Tierra (MST) que exigía la reversión de esas tierras para beneficio de miles de campesinos pobres. La fiscal von Borries investigaba también la ilegal dotación de tierras que detenta el empresario croata Branco Marinkovic en territorios originarios indígenas, incluyendo una laguna.

Las investigaciones establecieron que el asesinato había sido cometido por el narcotraficante italiano Marco Marino Diodato, quien en ese momento se encontraba prófugo tras huir de la cárcel de Palmasola donde fue recluido al ser sorprendido “clonando” celulares del Alto Mando Militar. Diodato huyó de la cárcel bajo el gobierno de Sánchez de Lozada y el asesinato de la fiscal von Borries se produjo durante la presidencia de Carlos Mesa.

Von Borries investigaba también a Diodato por sus nexos con los latifundistas acaparadores de tierras indígenas. Las fuerzas anti-droga habían descubierto una fábrica de cocaína en una de sus haciendas ganaderas. El asesinato de la Fiscal fue el inicio de una escalada conspirativa y delincuencial consumada, un año después de ese hecho criminal, con la propuesta política del “Referéndum Autonómico” lanzada en el “Cabildo de la Cruceñidad” que se produjo en enero del 2005. El desenlace de esa primera escalada separatista fue la renuncia de Carlos Mesa en junio de ese año, cuando comenzó a actuar abiertamente la “Unión Juvenil Cruceñista”, de la que Diodato era instructor y mentor, además de “miembro honorario”.

En aquel momento, según una información difundida por el analista Aníbal Jerez, el fascismo cruceño se había corporativizado a través de organizaciones empresariales como CAINCO (Cámara de Industria y Comercio) y la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente), así como del Comité Cívico Pro-Santa Cruz y logias como la “Nación Camba” que es una suma de las fraternidades carnavaleras de la oligarquía oriental.

La prensa boliviana ya había identificado como cabezas visibles de aquel movimiento violentista a los empresarios Branco Marinkovic, Rubén Costas, Oscar Serrate, Rafael Paz, Oscar Ortiz y los hermanos Dabdoud: éstos, decía Jerez, “reciben estipendios de las compañías petroleras en calidad de miembros de sus directorios o son socios de capitalistas chilenos en diversos rubros de exportación”.

Diodato integraba esas logias gozando de todo privilegio. Tras el asesinato de la fiscal von Borries, el italiano fue nuevamente capturado; pero inmediatamente fingió una enfermedad, sus abogados pidieron su internación en un clínica de Santa Cruz, y de allí fugó con toda tranquilidad. La justicia boliviana lo sigue buscando.

/bolpress

El caso del periódico La Razón

Andrés Sal.lari
Rebelión

Para muestra basta un botón dice el dicho.

América del Sur vive momentos de gran agitación política, como nunca antes en la historia de nuestro subcontinente, hoy, desde el poder, se intentan llevar a cabo procesos de cambio que, con matices muy diversos, se oponen al discurso único promovido por Washington.

Esto es inaceptable para muchos, este sistema de dominación podrá levantar todas las banderas de democracia habidas y por haber, pero demuestra en su esencia -conspirando contra todos nuestros procesos de cambio- que no tolera la disidencia, no tolera la oposición, uno de los principios básicos de cualquier democracia que se precie.

Todos somos conscientes de la importancia que tienen los medios de comunicación en este contexto, en la guerra mediática en la que estamos inmersos, por eso es que vale la pena detenerse a analizar, a buscar ejemplos concretos que nos ayuden a entender cómo se está jugando esta guerra.

Bolivia ha sido durante las últimas semanas el epicentro de esta batalla, su sociedad atraviesa momentos de alta tensión que la tienen en el ojo de huracán de un conflicto que puede dispararse ante cualquier chispazo. En este contexto analizaremos lo publicado por uno de los dos diarios de más influyentes de Bolivia (La Razón, del Grupo Prisa) del pasado domingo 21 de septiembre.

Este matutino otorga una vital importancia a las notas de opinión y análisis, en la mayoría de los grandes diarios del mundo es habitual encontrar estas columnas en la mitad o sobre el final de las ediciones. En el caso de este matutino, las columnas de opinión y el editorial se incluyen en las páginas 4 y 5.

La principal columna de opinión de la página 4 del mencionado domingo fue autoría del periodista Humberto Vacaflor G. y se tituló “El método Frankestein”. En la misma, el autor contrapone los conceptos de democracia participativa contra la representativa y describe cómo –durante la última semana- las fuerzas del orden boliviano tuvieron que accionar para evitar manifestaciones violentas de las organizaciones sociales (protagonistas de la democracia participativa) afines al gobierno de Evo Morales.

Adicionalmente Vacaflor explica que el presidente Morales tuvo que evitar la participación de las organizaciones sociales en el diálogo que se realiza entre el gobierno y la oposición en la ciudad de Cochabamba –que cuenta con la presencia de veedores internacionales-.

O sea, Evo tuvo que -de alguna manera- reprimir o coaccionar a sus bases.

A raíz de estos hechos podemos leer lo siguiente en la mencionada columna de opinión:

“El doctor Frankestein tuvo el mismo problema. Creó un monstruo que luego no pudo controlar. Como se sabe, el monstruo terminó matando a su creador.

Por el momento, el monstruo está muy ocupado matando a la democracia boliviana. El ataque más directo a la democracia fue el haber obligado al Congreso nacional a sesionar con sus instalaciones sitiadas por furiosos representantes de la democracia participativa, que impidieron el ingreso de los opositores. En la tarea golpearon a varios parlamentarios y parlamentarias.”

No queda muy claro el paralelismo pero pareciera que Evo es el doctor Frankestein que creó y alimentó a las organizaciones sociales (el monstruo) y ahora no las puede controlar.

Pero como Frankestein no es lo suficiente demoníaco y hay que atacar a la figura presidencial, el autor nombra como “monstruo” al presidente en el siguiente párrafo y lo acusa con un ejemplo por demás banal, de matar a la democracia boliviana.

El periodista Vacaflor concluye -en base a ejemplos como los descriptos- estar a favor de la democracia representativa y no de la participativa propuesta por Evo Morales.

Primero habría que señalar que Evo Morales no es el creador de las organizaciones sociales, más bien son las organizaciones sociales quienes crearon a Evo, no es válido el paralelismo.

Si bien puede ser cierto que Morales haya tenido que frenar la actuación de organizaciones sociales en Cochabamba eso no significa que finalmente las tendrá que terminar matando –si es que acaso eso es lo que quiso insinuar el autor, en todo caso ni siquiera ha quedado bien claro qué es lo que quiso decir-.

En fin, el Vacaflor no se le ocurre explicar que hay un desbordamiento en el accionar de las bases sociales que está provocado (entre otras cosas) porque uno de los prefectos opositores organizó una masacre en contra de campesinos seguidores del gobierno con un saldo de decenas de víctimas entre muertos y heridos.

Tampoco recordó las permanentes agresiones perpetradas por los autonomistas en Santa Cruz y aledaños a los seguidores del gobierno ni la indignante humillación que sufrieron otro grupo de campesinos oficialista en Sucre, la capital del departamento de Chuquisaca en mayo pasado.

Hay una acumulación de hechos que pueden ayudar a entender por qué en Bolivia las organizaciones sociales se han lanzado a las calles y a las rutas una vez más. No explicarlos es faltar a la honestidad intelectual, sea cual fuere la postura que se tenga y sin entrar en justificaciones.

Demás está decir que ni en esta, ni en las demás columnas de opinión encontramos ninguna condena a la masacre en contra de los campesinos, como siempre, pareciera que esta no existió. Es una decisión editorial clara y muy grave.

Otra opinión

La segunda columna de opinión de la página 4 es obra del sacerdote jesuita José Gramunt, entre sus líneas destaca lo siguiente:

“El documento (se refiere a la Declaración de la Moneda – Unasur) contiene tanto moneda fina como falsa, es decir, principios democráticos rescatables y desviaciones populistas inadmisibles. Coincidimos en la defensa del Estado democrático de Derecho, pero tenemos serias dudas de que esta denominación pueda otorgarse actualmente a Bolivia y Venezuela, por citar tan sólo los gobiernos con mayores meritos populistas. La Declaración de la Moneda dio un espaldarazo irrestricto al Gobierno socialista, comunitario, indigenista de Morales, precisamente en el momento en que el presidente Evo ha venido demoliendo las instituciones democráticas primarias, sustituyéndolas por mecanismos autoritarios y populistas, incluso la acción directa de las masas adictas, con lo que ha agravado la desconfianza mundial en Bolivia.”

¿Qué será la confianza o desconfianza mundial para este representante de dios en la tierra?

Podríamos pensar que si todo el bloque de Unasur de manera unánime dio un fuerte voto a favor del gobierno de Morales en Bolivia, lo que se respira es confianza y no desconfianza.

Por suerte que el mundo no son sólo los círculos de poder que este sacerdote ha optado por representar en la tierra.

La repetición del término populista y la denominación del gobierno boliviano como socialista, comunitario e indigenista también es un buen parámetro para entender el perfil de los columnistas que La Razón opta por publicar.

Lastimosamente el Ku Klux Klan ya está desarticulado, de otra manera algunos de sus líderes hubieran sido una buena opción para ampliar el espectro ideológico de este matutino.

Editorial

Ubicado en la página 5, el editorial de La Razón, propone ubicar a todos en el mismo plano de la violencia, elemento que bien utilizado sirve para lavar las culpas de los autores de la masacre en contra de los campesinos. Veamos.

“En los últimos días se ha evidenciado, por la televisión y por las fotografías de los corresponsales de periódicos, que los grupos de choque civiles del oficialismo y de la oposición poseen armas de fuego y, a juzgar por lo ocurrido en Porvenir, Pando (sitio de la masacre) están dispuestos a utilizarlas cuando lo consideren propicio.”

Hasta el momento en Bolivia, no se ha demostrado que campesinos afines al gobierno causen víctimas fatales a miembros de la oposición por la utilización de armas de fuego. Del lado de fuerzas opositoras ya se puede hablar de una emboscada bien organizada que produjo decenas de muertos y heridos por armas de fuego.

Ante estos hechos, la postura más lógica y sensata pareciera ser la de condenar en duros términos que un grupo de sicarios salga por ahí a masacrar campesinos. Otra vez es una decisión editorial grave que apunta a lavar la cara de los sectores de oposición que han optado por el asesinato como forma de hacer política.

El informe de la semana

El Gobierno cercó y encerró a la primera fuerza política de Pando, titula el informe de la semana, que ocupa las páginas 14, 15 y 16 del cuerpo principal del diario.

Pasaron 10 días desde la realización de la matanza de campesinos hasta la publicación de este informe. Todavía no están del todo esclarecidas las condiciones y los detalles masacre ni se sabe con exactitud qué es lo que ocurrió en Porvenir el día de los hechos.

Sin embargo, y pese a tratarse de un acontecimiento significativo en la historia reciente de Bolivia, la decisión editorial del diario no es enviar un equipo periodístico al lugar de los hechos para desentrañar lo ocurrido. El informe de la semana nos dice que el Gobierno “cercó y encerró a la primera fuerza política de Pando”, básicamente porque detuvo al prefecto de Pando, quien está acusado de organizar la masacre.

Se aprecia una postura congruente con el editorial y las columnas de opinión del mismo matutino. La masacre no existió, podemos olvidarla porque eran campesinos afectos al gobierno.

Además de ocultar estos hechos y el papel de uno de los principales actores de la oposición boliviana pasan al ataque y mostramos al gobierno como autoritario, así seguimos alimentando el odio y la radicalidad de los sectores que se oponen al proceso de cambio en Bolivia, el medio aviva el fuego.

Cobertura de prensa en el conflicto boliviano

La página 22 del cuerpo principal titula: “La CPJ condena que sólo la prensa del oficialismo acceda a informar”.

La CPJ es la sigla en inglés de una no muy reputada organización denominada Comité para la protección de los Periodistas con sede en Washington. Entre los logros más destacados de esta organización podemos destacar el haber premiado a periodistas “independientes” de Cuba, mundialmente conocidos -además de por su declarada independencia- por trabajar a sueldo del gobierno de Estados Unidos, el país que desde hace casi 50 años hace todo lo que esté a su alcance para destruir a un gobierno que no responde a sus intereses.

“Es alarmante que periodistas sean atacados e impedidos de cubrir el conflicto que está afectando a Bolivia”, declaró al diario Carlos Lauría, coordinador senior del Programa de las Américas del CPJ.

Suena esto menos alarmante que la constatación de que los medios de comunicación privados en Bolivia no cumplen con su función de informar a la población sino que utilizan sus plataformas en pos de un proyecto político que en este caso busca sacar del poder a Evo Morales.

Esto es materia de comentario constante entre las bases del gobierno y de allí nace la intensa animosidad en contra de los periodistas que manipulan o desinforman desde el lugar de los hechos.

Esto no justifica, es una forma de contextualizar y entender por qué ocurren determinados fenómenos en las sociedades en las que vivimos, sin caer en la simplicidad presentar hordas descontroladas que siempre que actúan de manera violenta.

La nota sobre las agresiones al periodismo continúa y el autor profundiza su parcialización al enumerar una serie de actos de repudio y repudiables (valga la redundancia) que sectores afines al gobierno realizaron en contra de medios privados de comunicación.

Pero ocurre que en Bolivia los medios estatales también son víctimas recurrentes de hechos de violencia perpetrados por sectores de la sociedad que se oponen al gobierno. Extrañamente al diario del grupo Prisa se les olvidó mencionarlas en la nota, parece que esos actos no son dignos de repudio, o tampoco existen.

La prima de Evo Morales

Durante la jornada de violencia en la que se produjo la masacre de Porvenir, también se produjeron agresiones en la capital de Pando, Cobija. En esa ciudad un local comercial de una prima de Evo Morales fue saqueado y quemado por sectores autonomistas opuestos al gobierno boliviano. Hilda Condori, estimó las pérdidas sufridas por el ataque a su negocio en 350 mil dólares.

Aunque usted no lo crea -como solía decirnos hace más de 25 años Jack Palance desde su programa de televisión- la crónica de este hecho fue titulada por La Razón de la siguiente manera: “La prima del Presidente es una próspera comerciante en Cobija”.

Conclusiones

En primer lugar hay que felicitar a los responsables del diario, el pasado domingo 21 de septiembre han lanzado a las calles una lúcida obra de manipulación mediática.

En segundo lugar hay que detenerse a pensar que este es el análisis de nada más que una sola edición del matutino. La campaña es diaria.

En estos días se reúnen en Nueva York los representantes de las Naciones Unidas para llevar adelante su habitual Asamblea General, ya es hora de que se empiece a discutir al papel de las grandes corporaciones mediáticas por el enorme daño que promueven en todas nuestras sociedades.

¿Hasta cuando la libertad de prensa o expresión, será una excusa para que medios masivos de comunicación manipulen nuestras sociedades en pro de determinado proyecto político en la más absoluta impunidad y en contra de la voluntad mayoritaria de muchos de nuestros pueblos?

Eso sí que es autoritario y antidemocrático.

/rebelion.org

Nominación

Elige las nuevas 7 maravillas del mundo


Conoce las nominaciones de Sudamérica.
Vota por las nuevas maravillas www.new7wonders.com

Política nacional

Bolivia: En defensa de los que han aprendido a leer y escribir

El embajador de Cuba en Bolivia fustiga a los críticos superficiales y malintencionados del proceso de alfabetización en el país andino y recuerda el pensamiento de José Martí cuando dijo: “Los que no tengan el valor de sacrificarse han de tener, al menos, el pudor de callarse ante los que se sacrifican”.
Bolivia: En defensa de […]

Más detalles

Política internacional

Colombia: Movilización indígena en todo el país

En los últimos seis años han sido asesinados 1.253 indígenas y expulsados 54.000
El castillo construido sobre una burbuja de popularidad del presidente Uribe parece empezar a caerse. Nunca en los 6 años que lleva el mandatario en la presidencia se habían registrada tantas protestas ni en duración, ni en intensidad, ni en participación. La figura […]

Más detalles